Alcanzando una alimentación saludable

A medida que el mundo evoluciona nos va dando nuevas lecciones, tanto buenas como malas, y en ese andar aprendemos que cada día podemos mejorar constantemente. Es allí, cuando nos damos cuenta que las industrias se desarrollan cada vez más y la alimenticia no se queda atrás, abriendo en gran medida, opciones para complementar una alimentación saludable.

Si bien es cierto, que el auge de comidas procesadas y de alto contenido de preservantes fue muy alto, también es cierto que, casi paralelamente surgió que otra parte de la industria alimenticia se enfocara en crear productos de beneficio para el organismo lo más natural posible. Entonces surgieron barras proteicas, bajas en sodio, bebidas proteicas, alimentos menos refinados, sugarfree -sin edulcorantes perjudiciales para la salud-, entre un sinfín de productos y alimentos que podemos tomarlos como complementos para mejorar nuestra alimentación.


A pesar de todos esos complementos, que cada día van surgiendo para mantener un estilo de vida fitness, siempre la mejor opción será irte por lo natural, porque de esa manera estarás un 99 % seguro de lo que llevarás a tu organismo. Recuerda que, en muchas ocasiones las empresas omiten ingredientes que pueden no ser tan beneficiosos.

Lo primero que debes tener en cuenta, es que un plato se compone de carbohidratosvegetales y proteínas, divididos en tercios. Para hacer la distribución correcta, primero divide el plato en dos y a una mitad le haces otra división, así tendrás tres espacios imaginarios; a la sección más grande le vas a incorporar vegetales y a las otras dos secciones, colócales el carbohidrato y la proteína. De esa manera obtienes los ingredientes perfectos para una alimentación saludable.

Sabiendo cómo se construye un plato balanceado, entonces nos vamos a identificar el por qué preferir siempre lo natural, antes que lo procesado. Iniciemos con las grasas, todos debemos consumirlasya que proporcionan energía, en conjunto con los carbohidratos, a nuestro cuerpo, pero ¿cuáles son esas grasas que nos benefician? Aquellas que se obtienen de los frutos secos, el aguacate, el salmón, los aceites de coco y oliva. Todas estas fuentes de grasas contienen un alto nivel nutricional, antes que un aceite de maíz, mantequilla o lácteos que es lo que comúnmente consumimos.

Así como todo en exceso es perjudicial, con estas grasas buenas pasa lo mismo. Debemos controlar las cantidades que consumimos. Por otra parte, opta por consumir menos refinado; en el caso del arroz o la pasta, cuando son integrales aportan mayor contenido nutricional, sin pasar por la etapa de refinamiento. Lo mismo sucede con el azúcar, mientras más blanca más dañina es; sustituye por miel o stevia. En el caso de la avena, prefiere siempre las hojuelas, así tengas que licuarlas para obtener la harina, ya que cuando adquieres harina de avena en el proceso pierde la mayoría de sus nutrientes y la fibra.


Finalmente, los vegetales y verduras siempre serán tu mejor aliado, sin importar la manera en que los prepares siempre te beneficiaran. Recuerda, del cien por ciento de tu alimentación saludable, procura que un 90 % sea natural y date un gusto en placeres de gula (barras, proteínas, siropes, edulcorantes) con el 10 % restante. 

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